jueves, marzo 5, 2026
Música

Haizea Roldán: “Yo no puedo vivir sin cantar”

Entrevista a la joven cantante vizcaína que ha protagonizado estas pasadas Navidades un anuncio de una marca internacional de juguetería. Conocida por su paso por el programa televisivo La Voz, nos cuenta cómo ha sido este último proyecto, recordamos con ella su paso por el programa y cuáles son sus anhelos futuros. Una agradable conversación para conocerla mejor.


La campaña publicitaria e inicios

La música evoca emociones y sentimientos, es capaz de transmitir diferentes sensaciones a quien la escucha. Hace ya mucho tiempo que la publicidad la usa para enriquecer sus campañas, casi no podemos concebir ya un anuncio sin una melodía que lo acompañe, ya sea en primer o segundo plano. Cuando llega la campaña navideña, en el intento de aumentar sus ventas, las marcas recurren más si cabe al lado emocional, dado que la añoranza de lo pasado se junta con la alegría de un nuevo comienzo. En este afán de dar con la tecla que le llegue al espectador (barra posible consumidor), los publicistas se estrujan la cabeza meses antes. Los hábitos y la manera de llegar al público se han ampliado por el acceso mediante diferentes medios y cada vez prolifera más el uso de podcast e historias breves para anunciar un producto.

Esta pasada Navidad, una reconocida marca de juguetes ha puesto en circulación un podcast cuya historia tenía como hilo conductor la música en sí misma. Un anuncio rodado en Bizkaia y con difusión nacional, donde una actriz hace el papel de abuela y una joven cantante ve cómo sus sueños se cumplen gracias a aquel regalo de su infancia.

Haizea Roldán, la joven cantante vizcaína que ha rodado el anuncio poniendo su imagen y su voz, nos cuenta cómo no le ha costado nada meterse en el papel, pues su historia con la música tiene cierta analogía con la narrativa del anuncio. Conocida por su paso por los programas de La Voz kids y La Voz adultos, charlamos con ella para que nos cuente estas pasadas y recientes experiencias.

Bienvenida, Haizea, a CulturaBAI. Cuéntanos cómo ha sido rodar este anuncio para una conocida marca.

Pues la verdad que ha sido una experiencia súper chula, muy enriquecedora porque además de cantar también he tenido que actuar y esto ha sido algo nuevo para mí. Al principio sentía la incertidumbre de no haberlo hecho nunca anteriormente, pero tanto las personas que me contactaron para hacer el anuncio como la otra actriz que hacía el papel de mi abuela me ayudaron muchísimo y… ¡me ha encantado la experiencia!

¿Cómo surgió esta oportunidad?

La oportunidad me llegó tras hacer el casting de Operación Triunfo en Bilbao el año pasado. Llegué hasta el casting final de la segunda fase y fue a raíz de eso que contactaron conmigo para hacer este anuncio del Toys R Us de la campaña de Navidad de este año, ya que había que cantar además de actuar. Lo tomé como algo positivo, algo nuevo que nunca había hecho y que como ya he dicho antes, me ha encantado.

Hablemos pues del rodaje del anuncio y su repercusión.

Lo grabamos en dos días: el primero se rodaron las escenas habladas en una casa en Getxo y el segundo, la parte de la actuación cantada en el estudio de grabación en Sestao. Todo muy profesional con maquillaje, peluquería…La idea del anuncio en sí es muy bonita, ya que habla de cómo esos juguetes que nos han acompañado desde la infancia tienen una repercusión en el futuro de la persona. En este caso, la actriz que hacía el papel de mi abuela me regala un micrófono. Se publicó en la cuenta oficial de Instagram del Toys R Us y ha tenido muchísima repercusión, muchísimos likes, a nivel nacional. Así que ¡espero que surjan más proyectos a partir de ahora!

Para llegar hasta aquí seguro que ha habido mucho esfuerzo detrás, háblanos de tus inicios en la música, ¿de dónde te salen las ganas de cantar?

Yo canto desde que era pequeña, desde los 3, 4 años y en gran parte gracias a mi abuela y a mi madre porque me ponían las películas de Marisol. Yo me ponía a cantar delante del espejo con los micrófonos que me traían los Reyes Magos u Olentzero o con un bote que encontraba por ahí…me pasaba la vida cantando. Siempre se ha escuchado mucha música en mi casa. Además tengo una historia muy bonita que mi abuela me ha transmitido: parte de mi familia proviene del Valle de la Serena en Badajoz, allí a mi bisabuela la llamaban “Santiaga la Cantaora” porque debía de amenizar las jornadas del lavadero y el campo cantando. Es la única constancia que tengo de que alguien de mi familia cante…me recuerda un poco a la película de Coco jajaaa…pero es en primaria, más o menos con 11, 12 años cuando ya soy consciente de que quiero cantar y formarme. Estudiaba en el Colegio de las Jesuitinas de Artxanda y ahí empecé a formar parte del Coro. Más tarde me apunté a una escuela de música y hasta hoy.


La Voz Kids y La Voz

Con 15 años te atreviste a hacer el casting de un famoso programa de la televisión…

Lo hice apoyada por mi familia y amigos, porque yo era muy vergonzosa y no había quitado el miedo a cantar en público. Le comenté la idea a mi profesora de canto y ella me ayudó en todo momento. Fue romper una barrera, más que nada quería probar una experiencia diferente que me ayudase a romper esa timidez.

…y la experiencia no te fue nada mal, visto el resultado. ¿Tenías pensado a qué coach elegirías en caso de pasar?

Llegué hasta las audiciones a ciegas, que es cuando se giran las sillas. Se dieron la vuelta Melendi y Vanesa Martín… y me fui con Melendi. En realidad me hubiese ido con Bisbal en caso de haberse girado, ellos ya lo saben, jeje, pero no pudo ser. Más tarde, en la segunda fase que es cuando cantas con más gente, lo que llaman las batallas, llegó un momento en que me eliminaron.

Ese momento de la eliminación, ¿cómo lo viviste?

Como he dicho antes, iba a probarme yo misma. En este sentido, Belén, mi profesora de canto, me ayudó mucho. Aparte de preparar las canciones con ella para la selección, creo que jugó un papel muy importante porque me hizo consciente del sitio al que iba. Es decir, es un show televisivo y ganar o no depende de muchos factores, no puedes supeditar tu carrera únicamente al ranking del programa, todos los puestos son buenos según tus características.

Siguiendo con tu participación en el programa, en la tele parece que subir a ese escenario y ver las sillas de espaldas impone realmente.

Sí, sí, impone mucho porque está todo el mundo en silencio, tienes que salir tú solo, subir unas escaleras mientras se oyen únicamente tus pasos y las sillas están giradas. Una vez que te plantas ahí ya es la oportunidad que tienes de demostrar cómo cantas, ¡es la toma buena! Hay mucho trabajo detrás: se graba todo en tres días, el primero se dedica principalmente a grabar las entrevistas, el segundo se dedica más a ensayar la canción y el tercero ya viene la familia y acompañantes y los graban a ellos también con sus reacciones a tu actuación.

Qué importante la familia para dejar atrás los nervios y darte tranquilidad…

Sí, la primera vez estaba muy nerviosa porque te sientes un poco desprotegida. Ver allí a mi familia después de unos días sin ellos fue un apoyo importantísimo para mí.

Aunque eras adolescente, ¿te ayudó a conocerte mejor musicalmente?

Sin duda. Para mí supuso un punto de inflexión que me ayudó a quitar muchos miedos. Yo pensaba: “vaya, estoy aquí, lo va a ver toda España y no pasa nada”. Unicamente cantar, como en mi casa, como en la escuela, tratando de hacerlo lo mejor posible. Aprendí muchísimo, porque aparte de los coach famosos, detrás hay otros profesionales que son los que te preparan las actuaciones principalmente. Además, trabajar en grupo con otros compañeros de lugares diferentes, con características diferentes pero las mismas inquietudes que tú, me aportó muchísimo. Compartíamos muchos ratos y cada uno contaba sus propias experiencias y sueños.

Antes has hecho referencia a que hay que separar el triunfo en un programa musical de la televisión con lo que significa tener una carrera musical, que puede llegar por distintos caminos. ¿Qué piensas tú de este tipo de programas televisivos? ¿Qué aportan al mundo de la música?

Es cierto que hay gente que piensa que ese tipo de programas no son adecuados, digamos, que no son realmente lo que es la música, ya que luego la lucha diaria de ser un músico es otra cosa. La tele muestra la imagen final de un proceso, pero para mí este tipo de programas condensan y muestran en resumen también esa parte del proceso. Mi opinión es que también son una vía buena de expresión, como cualquier otro camino. En general creo que estos programas ayudan sobre todo a nivel de exposición, porque te ve la gente y eso es muy positivo. De todas formas, confío en que hay otras maneras para ganarte tu sitio.

En resumen, aportan la visibilidad de un escaparate, es una manera de que te vean y conozcan lo que haces, aunque no abarca todo. Tengo claro que no es la única vía, es más, si le tuviera que dar un consejo a alguien, le diría “puedes ir, pero que sepas que no es lo único”. Siempre tiene que haber un trabajo detrás y antes y después seguir formándote y aprendiendo.

En este sentido, ¿crees que a ti sólo te conocen a raíz de tu participación allí?

En mi caso, el año que participé en La Voz kids el programa tuvo mucho éxito, muchos seguidores. Fue antes de la pandemia, acabamos de grabar las batallas en Madrid y justo tras la vuelta a casa nos confinaron. Fue un periodo que me tocó vivirlo con 15 años, estudiando y recibiendo clases de canto por video llamada, muy extraño todo y con otras preocupaciones en la mente de todos. Aunque fue un escaparate para mí, quizá aquí me conozcan más por otras cosas que he ido haciendo desde entonces.

Luego tuviste la osadía de nuevo de volver a La Voz adultos, recién cumplidos los 18.

Eso fue un poco loco porque estaba estudiando la selectividad, sí, estaba acabando segundo de bachillerato y salieron los castings y me volvieron a animar a presentarme. Ahí estaba yo, haciendo los castings y estudiando Historia en los descansos…de nuevo llegué hasta las audiciones a ciegas. En esta edición no estaba Melendi, pero para mí ya era familiar el sitio y lo viví de manera diferente. Sabía cómo debía prepararme, aunque era la más joven de la edición.

Entonces, ¿hay vida después de los programas de televisión? ¿Recomendarías ir?

Sí, claro que sí, por supuesto. Hombre, cuando me eliminaron en La Voz kids sentí un poco ese golpe de realidad de volver otra vez al cole después de haber estaba unos cuantos días en Madrid grabando. Había que estar intermitentemente allí y perdía días de clase, era muy intenso el trabajo, de 8:00h. de la mañana a 21:00h. de la noche, era otra realidad diferente a lo acostumbrado. Además, al ser menor tenía que estar acompañada de un adulto, en este caso mi amatxu, con lo que conllevaba eso para su trabajo. Recomendaría presentarse dependiendo de cómo sea uno mismo y sobre todo pensar qué quieres conseguir. En mi caso iba con el fin de romper la barrera de ser capaz de presentarme, con eso ya estaba satisfecha.


Musicales, Vocal Band y Operación Triunfo

Además del podcast mencionado, también has grabado recientemente una canción con un actor de musicales de Madrid.

Sí, con Christian Sánchez, que ha trabajado en el musical Dirty Dancing entre otros… esto es muy gracioso porque yo le conocía de verle en una serie de Telecinco y Divinity cuando era pequeña, en la que él era el protagonista junto a Lucía Gil, una serie de instituto que me encantaba. Me vio en las audiciones a ciegas de La Voz adultos y me escribió diciendo que le había gustado mi actuación, que debería haber pasado…y desde entonces tengo contacto con él, ¡quién me lo iba a decir de pequeña!

Para que nos situemos, ¿qué estilo musical es el tuyo?

Qué gran pregunta, ¿eh? Me gustan mucho los musicales, así como también música pop y baladas.
Aun siendo del norte también soy muy folklórica jaja… me gusta cantar por Marisol, Antonio Molina, con todo el respeto del mundo, quizá influenciada por la parte de mi familia que es de Extremadura, Castilla y Andalucía. Los boleros me encantan. Aún y todo creo que estoy en la búsqueda de algo propio. Hacer musicales sería mi sueño.

Has hablado de que crees importante seguir formándote y aprendiendo. ¿has tenido suerte con tus profesores de música, te han guiado?

En el colegio tuve una profesora de música, Inés Tayo, que siempre me animó a cantar (ella cantaba en un coro góspel) y después, en la escuela de música, Belén Madariaga ha sido una guía clave porque empecé clases de canto desde jovencita y he estado durante muchos años con ella hasta que se ha jubilado. Conocía perfectamente mi voz, que es mi instrumento y además conectábamos muy bien. Es muy importante tener un buen profesor con el que conectas. Ahora estoy trabajando con Irene Ojanguren, que igualmente me está ayudando mucho y cada vez me va conociendo más. Todas mis profesoras eran músicos en activo que transmiten su experiencia y eso ayuda muchísimo.

De Igual manera, ya que tú también eres monitora de un grupo scout desde que estabas en el colegio, ¿crees que el arte musical que llevas dentro se proyecta en el resto, por ejemplo en los chavales que acompañas?

Como bien has dicho, desde hace bastantes años ya soy monitora de un grupo scout, que es algo que también me hace sentir bien, compagino tantas cosas porque todas me hacen feliz. Por supuesto, siempre trato de transmitir con pasión eso que yo sé, desde la historia del arte, la música…por ejemplo, la última semana que hicimos una salida a San Ignacio de Loyola nos ha tocado preparar una gincana y yo trato siempre de meter algo de historia del arte o algo musical con imaginación para que sea divertido. Hago actividades relacionadas con ello porque es lo que sé y lo quiero compartir.

Actualmente también cantas en una Vocal Band, ¿no?

Sí, a raíz de estar en la escuela de música. Somos un grupo de amigos conectados por la música. Solemos hacer covers de canciones a 4 voces a capella o a veces acompañados de piano. Algún conciertillo ya hemos dado jaja…

Luego está la experiencia de OT, ¿qué tal fue?

Este año pasado en abril era el casting aquí en el Bilbao Arena y nos presentamos algunos compañeros de la Vocal band. ¡Me hizo ilusión que Noemí Galera me pusiera la pegatina! Fue una experiencia en la que me divertí mucho, yo creo que porque esta vez no sabía lo que iba a pasar, únicamente estaba en la cola esperando a que dijeran mi nombre para pasar y cantar a capella, sin acompañamiento. Ese es el primer casting, no hay una preselección como en La Voz, así que las colas eran enormes, con gente de la zona norte que venían también de otras provincias como Burgos, Santander,…increíble. Si pasas o no te lo dicen al momento. Después, la segunda fase ya es con piano y con pista, el mismo día, así que se hace muy cansado. Esto ya no te lo dicen al momento, hay que esperar la llamada. Presentarte o no a estos casting a veces depende del momento vital en que te encuentres, por ejemplo, yo ahora estoy centrada en acabar el máster y mentalmente me veo ya en otro tipo de compromisos musicales.

Ciertamente, además de la música, actualmente estudias en la Universidad, así que tienes que compaginarlo, ¿qué crees que aporta cada faceta tuya al resto? ¿Cuáles son tus metas?

Ahora mismo estoy empezando a preparar el TFG, el trabajo de fin de grado en Historia del Arte que curso en la Facultad de la UPV en Vitoria-Gasteiz. Me interesa relacionar la Historia del Arte con el ámbito musical porque son dos mundos que creo que están conectados y además me apasionan. Mi meta es seguir cantando, seguir aprendiendo y estudiando. Quiero seguir apostando por ambas cosas, en el momento que salga algún proyecto tratar de compaginarlo, pero mi idea no es nunca apartarlo porque es que… ¡yo no puedo vivir sin cantar!

¿Qué sientes al subirte a un escenario?

Esta es una pregunta bastante complicada. En mis clases estoy mucho más cómoda cantando porque estoy tranquila, ¿sabes?, es otra perspectiva; en las actuaciones sigo pasando mis nervios, es una sensación diferente, siento ese vértigo de estar encima de un escenario. El año pasado canté en un acto organizado por Radio Nervión y sigo fijándome en la expresión de la gente, me da seguridad mirar a mis amigos y familia.

Como curiosidad, ¿cómo te preparas antes de cada actuación? (Algún truco o manía, superstición…)

Tomo muchísima, muchísima agua…pero mucha, mucha… también vocalizo. Los días previos hasta la actuación suelo ir bastante tapada, no me falta un pañuelo o pashmina en la garganta aunque haga mucho calor, para cuidarme. Manías de éstas de voy a entrar con el pie izquierdo o algo así, no, no tengo, pero me he dado cuenta de que siempre miro mucho al suelo antes de empezar, es una manera de concentrarme, supongo.

¿Dónde podemos ver tus próximas actuaciones y seguirte?

En mi página de Instagram, ahí tengo mis seguidores de siempre: haizearoldan_

Eskerrik asko, Haizea, por compartir tus experiencias con los lectores de CulturaBAI y que sigas con esas ganas de pisar los escenarios, de mejorar y seguir aprendiendo.

© María Brodal, texto y entrevista; Fotografías y vídeo de Haizea Roldán

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *