miércoles, septiembre 23, 2026
Historia y patrimonio

Baco regresa a casa: el tesoro romano de Arkaia que vuelve a mirar a Álava

Durante casi medio siglo, el rostro de Baco fue una ausencia en el patrimonio arqueológico alavés. Ahora, después de un recorrido marcado por su desaparición, recuperación, estudio y restauración, la escultura romana encontrada en Arkaia puede contemplarse públicamente en el Museo de Arqueología de Álava BIBAT.

Un hallazgo en la antigua Suestatium

La pieza apareció en 1976 durante los trabajos arqueológicos realizados en Arkaia, concejo del municipio de Vitoria-Gasteiz asentado sobre la antigua ciudad romana de Suestatium. Las excavaciones sacaron a la luz importantes vestigios, entre ellos uno de los complejos termales romanos mejor conservados de Álava y esta pequeña cabeza tallada en mármol.

La escultura mide alrededor de trece centímetros de altura y está fechada en la segunda mitad del siglo I después de Cristo. Formaba parte de un herma, un tipo de representación escultórica procedente del mundo griego que los romanos adoptaron como elemento ornamental para sus casas, jardines y otros espacios.

Una ausencia que duró décadas

Tras su descubrimiento, el original dejó de estar localizado y durante años el museo mostró una reproducción realizada en yeso. La pieza reapareció en 2022, cuando fue entregada al juzgado por la persona que la conservaba en su domicilio. Todavía tuvieron que pasar varios años de trámites judiciales hasta que, en febrero de 2026, la Diputación Foral de Álava pudo abrir la caja precintada en la que permanecía guardada.

A partir de ese momento comenzaron su revisión técnica, catalogación y restauración. Los especialistas analizaron cuidadosamente el mármol y las distintas capas depositadas sobre su superficie con el paso del tiempo. El resultado de ese trabajo permite observarla ahora con una apariencia más próxima a la que tuvo originalmente.

El dios del vino y la naturaleza

Baco es el nombre romano de Dioniso, una de las divinidades más complejas de la mitología griega. Se le relacionaba con el vino, la fertilidad, la naturaleza, la celebración y también con el teatro. Representaba la ruptura momentánea de las normas y la posibilidad de transformarse a través de la fiesta, la música y la experiencia colectiva.

Aunque la cabeza encontrada en Arkaia no conserva los atributos más conocidos del dios, sus rasgos arcaizantes, el cabello largo y rizado, la barba, el bigote y la diadema han permitido identificarla con Dioniso-Baco. Su modelo remite a representaciones griegas mucho más antiguas que continuaron reproduciéndose durante la época romana.

«Detalles del busto de Baco»

Una pieza pequeña con una gran historia

La importancia de esta escultura no reside únicamente en su antigüedad. También ayuda a comprender la presencia romana en el territorio alavés, los gustos artísticos de sus habitantes y la manera en que las imágenes y creencias viajaron por el Imperio. Un modelo nacido en Grecia terminó formando parte, siglos después, de un espacio romano situado en la actual Arkaia.

Visitar la exposición supone encontrarse con una pieza original que estuvo separada durante décadas del patrimonio público. También ofrece la oportunidad de conocer el trabajo realizado por arqueólogos, restauradores e investigadores para recuperar, estudiar y conservar los objetos que permiten reconstruir nuestra historia.

«Pequeña explicación que acompaña al busto en el Museo BIBAT»

La muestra «La odisea de Baco» puede visitarse hasta el 30 de septiembre en el Museo de Arqueología de Álava BIBAT, situado en el número 54 de la calle Cuchillería de Vitoria-Gasteiz. La entrada es gratuita.

© CulturaBAI, texto; Ester Mercadal, fotografías

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