viernes, junio 26, 2026
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Sinceridad

Conservo en mi memoria una imagen de la infancia: en una de las paredes del gimnasio Yin Yang colgaba la fotografía de un karateca coreano. Años después supe que aquel luchador era Masutatsu Oyama (1923–1994), el maestro que revolucionó el karate moderno tras incorporar el concepto de combate a pleno contacto. Él dejó una máxima grabada a fuego en este arte: «Mi camino no es otro que el camino del guerrero».

Llegó la hora de hacer balance. Rememoro mi última clase de karate en el Yin Yang y, a la vez, evoco la primera, vivida más de una década antes de colgar el cinturón. Empecé muy niño y lo dejé de forma definitiva a los 17 o 18 años. Sin embargo, me llevé conmigo unos valores espirituales que se grabaron en mi ser y cuya auténtica valía solo descubrí mucho tiempo después.

Crecí y me hice adulto con la mente fija en Jodan, Chudan y Gedan, conceptos que dotaron a mi universo físico y mental de una profunda filosofía oriental. Hoy, con la honestidad por delante, veo que rozo el medio siglo de vida. Hace más de treinta años que la rutina y los avatares diarios me alejaron del tatami, pero reconozco que, en lo más profundo de mi alma, todavía habita un karateca.

Hace unos meses entrevisté a mis antiguos profesores en el mismo lugar donde pasé casi toda mi infancia. No había vuelto a pisar el tatami donde jugué, soñé, me frustré y aprendí. Regresar allí fue reencontrarme con un pedazo de esas ilusiones, con mil recuerdos y lecciones; fue volver a mí, a ese yo auténtico que todavía piensa en Kyokushin.

Desde la perspectiva que da el tiempo, recomiendo el Karate Kyokushin. Primero, porque fue el espacio donde me eduqué como persona; segundo, porque esta modalidad templa el alma para el día a día y te enseña a analizarte como parte de la sociedad. El karate no es brusquedad ni es pelea; es un combate interior, una unión entre uno mismo y los demás, y, sobre todo, la búsqueda para llegar un poco más allá. El niño que se inicia en esta disciplina debe comprender una verdad fundamental: su mayor rival, y también su mejor amigo, es él mismo.

¡OSS!


VÍDEOS RESUMEN 2º CAMPEONATO DEL MUNDO DE KYOKUSHIN VITORIA-GASTEIZ

Primera jornada del 2º Campeonato del Mundo de Kyokushin celebrado en Vitoria-Gasteiz

Jornada final del 2º Campeonato del Mundo de Kyokushin celebrado en Vitoria-Gasteiz

© Jorge Girbau Bustos, texto; LuisÁn Ortiz, imagen de portada, grabación, edición y montaje de los vídeos

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