Bowl mediterráneo con atún: sabor, salud y buen humor en un solo plato
Hola, mis queridos lectores de CulturaBAI. Hoy vengo con una receta que os va a alegrar el día, el cuerpo y hasta el humor. Ya me conocéis: me encanta traer ideas fáciles, sabrosas y sin complicaciones, pero esta vez vengo todavía con más ganas. Acabo de terminar mi grado superior en nutrición deportiva y tenía pendiente compartir algo que reúna lo mejor de los dos mundos: sabor y salud en un mismo plato.
Os traigo un Bowl Mediterráneo con atún en aceite de oliva, una receta fresca, ligera y perfecta para esos días gasteiztarras en los que el clima cambia más que nuestro estado de ánimo: llueve, sale el sol, vuelve a llover y así todo el día. Este bowl entra suave, es rápido de preparar y te deja con la sensación de que has comido de lujo sin liarte demasiado.
Ingredientes
Para el bowl:
– 1 taza de arroz blanco cocido (o quinoa o couscous, si os apetece cambiar)
– 1 lata de atún en aceite de oliva
– ½ pepino en cubitos
– Tomates cherry al gusto
– ¼ cebolla morada laminada
– Aceitunas negras
– Perejil fresco (opcional)
Para la salsa:
– 3 cucharadas de yogur natural
– Zumo de ½ limón
– 1 chorrito de aceite de oliva
– Sal y pimienta al gusto
Paso a paso
1. Preparamos la base.
Colocad el arroz en el bowl. Y lo digo alto y claro: el arroz no es malo. Es energía limpia, sacia, y en días de mucho jaleo va de maravilla.
2. Montamos el frescor.
Añadid pepino, tomates cherry y cebolla morada. Aquí empieza ese momento en el que parece que llega el verano aunque estemos en pleno invierno en Vitoria.
3. El toque mediterráneo.
Unas aceitunas negras y ya empieza a oler a playa, sol y vacaciones… aunque estemos con bufanda.


4. El protagonista.
Abrid la lata de atún en aceite de oliva y colocadlo por encima. Proteína de calidad, grasa saludable y un sabor que combina con todo.
5. La salsa que lo une todo.
Mezclad el yogur con limón, aceite, sal y pimienta. Verted la salsa con cariño, que es la que hace que cada bocado se sienta redondo.
6. El toque final.
Un poco de perejil fresco… y ya lo tenéis: un plato equilibrado, bonito y de esos que te hacen sentir que te estás cuidando sin renunciar a nada.

Y ya veis: rápido, sano y con ese puntito que tanto nos gusta. Probadlo y contadme qué os ha parecido, que sabéis que disfruto mucho leyendo vuestras versiones.
Hasta la próxima, y que la buena mesa siga iluminando nuestros días en Vitoria.
© Rigo Macías, texto y fotografías
