Noches Poéticas en Bilbao: una velada dedicada a los libros
TODO VA DE LIBROS.
Y todo lo que ello acarrea. Mes de abril, mes de libros y su día señalado, el 23, para recordar la fecha de la muerte del escritor universal Miguel de Cervantes y su don Quijote y la de otro no menos universal William Shakespeare y su Hamlet. En vísperas de la celebración, Noches Poéticas abrió la velada con algunas consideraciones sobre los libros y una serie de frases sacadas de ellos, de esta manera:
Y en verdad que, para lo poco que se lee, se publica mucho. Ahorrando la búsqueda de datos precisos, pero solamente en España salen a la calle 10 libros a la hora, 240 al día y más de 87.000 títulos al año. Libros de toda clase, condición y calidad; tiradas cortas de las pequeñas editoriales que no sobrepasan los 200 ejemplares y tiradas medias y grandes hasta los 5.000 libros de las editoriales grandes. Si no se lee más no será por falta de oferta editorial. Ahora bien, de todo lo que se pone en circulación no sé decir qué porcentaje alcanzará una cota de calidad aceptable, aunque a tenor de los títulos –sobre todo de poesía– a los que tengo acceso, me invadía la triste impresión de estar ante una penosa y mediocre producción literaria.
Aún así, más allá de esta percepción subjetiva y a falta de opiniones fundamentadas con rigor, me sentía inclinado a pensar –como pensaba Miguel de Cervantes– que “no hay libro tan malo que no tenga algo bueno”, según se lee en la sentencia de Pliny the Elder de la que se hace eco el Quijote (II,3-II,58).
Sobre los libros nos dejó Cervantes, precisamente, abundantes notas en su obra cumbre “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”. Él, que fue lector impenitente, no se privó del placer de crear un personaje ávido de lecturas, principalmente de historias caballerescas, hasta el punto de decidir que todo lo escrito era más real y verdadero, además de bueno, que lo vivido a ras de suelo y a golpe de rutina y costumbres cotidianas. Y nos descubrió el extraordinario poder de la lectura para levantar la mirada del suelo hasta el cielo del sueño y sentirnos impelidos a pasar a la acción con la voluntad de cambiar y construir un mundo mejor.
Con no ser pequeño el descubrimiento del poder de transformación de la lectura que nos regalan las obras literarias, Cervantes, a través de don Quijote y los demás personajes de la novela, fue encajando un discurso lleno de razonamientos y reflexiones sobre el alcance de la naturaleza y el valor de los libros que reflejan con mucho acierto lo que es nuestra realidad transcurridos los siglos.
Con el sombrero negro puesto, seguido, se anunció el tema del “cadáver esqueleto” de la jornada. ¿Qué otro título podía esperarse sino el de “Los libros”? Con una petición adicional al verso que sobre el tema se escribiera, y es que se anunciara algún título y su autor. Con este rompecabezas, versos, títulos, autores, se quiso que el esqueleto cobrara vida en el transcurso de la velada para hablar de los libros y el homenaje a los libros. El poema colectivo fue leído y celebrado en el cierre de este mágico 22 de abril.
Pero antes, bastante antes, casi dos horas antes, por el micrófono circularon las voces de las veintitrés personas con sus poemas, la “perfopoesía” de Manuel Vicente Cajón, la dramatización de “El Quijote de Abandoibarra” de Txemi del Olmo, o la música a la flauta de Enrique (Dúo Gandarwua) arropando los versos del nuevo libro de Cristina Díez y los ritmos y canciones de Camilo Fauno y Mindless Hell. Todo un abanico de sensibilidades para generar el clima cálido y amistoso habitual de Noches Poéticas en el espacio DaVinci. La velada fue conducida por Ainize Basalo, Andoni Mendia y Julio González Alonso, que cerraron el evento leyendo o interpretando sus creaciones.
Luego, sí, llegó la lectura del poema colectivo que se llamó “cadáver esqueleto”, con su título y su contenido, en el que tomaron parte 24 personas para quedar, después de mover el caleidoscopio de sus escritos, de la forma que sigue:
LOS LIBROS
Me encanta, me encanta, me encanta
leer
y viajar en el tiempo, todo lo pasado
en ellos está, “biografía” y
Clara Campoamor, las bibliotecas
por sepulcro y “el edificio”
de Santi Pérez. Lo cogí
y soñé “cuentos de La Alhambra”
con Washington Irving,
porque así volvemos a vernos
en “los renglones torcidos de Dios”
siempre, que siempre será
tu mejor amigo, Torcuato Luca
de Tena, “donde el corazón te lleve”,
Susana
Tamaro.
Dos raíles, dos hojas, un árbol. “Mañana
en la batalla pensaré en ti”, Julián Marías. “Ana
No”, Agustín
Gómez Arcos, no puede desaparecer
lo que os salva, cajas
de sueños, que soñar
hace libres.
“La brújula”, por si volvernos a vernos
Mathias Enard, “sombras de un destino”
Isabel Arias y poema al pensar
tus hojas leen las miradas
“de antaño y hogaño”, Manuel
Molina Reina
Son “sombras de un destino”, cosecha de letras,
dulce néctar, el mejor amigo
“el principito” y Antoine
de Saint Exupery.
Hay historias de leer y sentir,
“Marina” y Zafón; mi cuerpo se hace
cenizas, mi alma en las páginas
se eterniza.
Khail Gibrán, “el profeta”, ideales
reales a la espera de ser escuchados
como “las mujeres que corren con lobos”,
Clarisa
Pinkela
Estés
y “haru”, Flavia
Campany, escribir
para que la memoria no duerma,
“corazón herido”, Almudena
Grandes. “26 soldados de plomo”, con ellos
con ellos lloramos, León
Bocanegra. ¡La vida tiene cojones!, “los cajones –Manuel Vicente Cajón-
de mi almario”, palabras y frases
en páginas blancas
del alma, “ecos del alma”,
Sandy,
“Hamlet”, William Shakespeare, Hay
más cosas en la tierra de las que sueñas tú, “don Quijote de la
Mancha”, que por ellas soñamos y por ellos
imaginamos, Miguel
De Cervantes
Saavedra, “el olvido que seremos”
Héctor
Abad.
NOCHES POÉTICAS
BILBAO









© Julio González Alonso, texto y fotografías
